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Vida y Obra de un Ingeniero Informático

Viaje por Italia

9, 21 de 2005-12-21 de 2005
Hace ya algunos años que tuve la oportunidad de viajar a Italia, y a falta de una ocasión, lo hice dos veces.
El motivo? Una antigua novia que se fue de Erasmus (motivo por el que pasó de novia a ex-novia) a ese bonito país.
El caso es que como se suele decir, "No hay mal que por bien no venga", y lo cierto es que en Italia hay muchísimo que ver.

Aterricé en el Aeroporto G. Marconi di Bologna. Una ciudad impregnada del ambiente universitario. Prácticamente puedes ver estudiantes Erasmus por todas partes.
Yo en mi condición de Turista sólo pasé por la universidad para tomar algunas fotos (lástima que por entonces no tuviera cámara digital) y para curiosear un poco.




La Universita di Bologna tiene el prestigio de ser considerada la primera universidad en Europea. Que tal cosa sea verdad o no, no lo sé y realmente no me importa.

Resulta curioso el contraste que producen los viejos muros con los estudiantes, con sus repoductores de música última generación, sus teléfonos móviles y sus ropajes, que van desde el más puro y glamuroso "fashion" italiano, al grunge underground de Seattle.
Ver posters de las últimas raves adheridos a muros con cientos y cientos de años e historia me resultó cuando menos extraño,




Por lo demás la ciudad está llena de pórticos, creo que en un día de lluvia puedes caminar de un extremo a otro de la ciudad y no mojarte en absoluto.





Aqui os posteo algunas fotos de los lugares que más me gustaron de la ciudad, nuevamente lamento que no sean fotos mías, pero por entonces no disponía de cámara digital, y actualmente soy demasiado perezoso para ponerme a escanear mis propias fotos.



En estos pórticos se suelen hacer lo que en España llamamos "botellones", es decir beber en la calle alegremente. Siempre está lleno de estudiantes, y sin darte cuenta acabas con una copa en la mano.




Estas son las dos torres (no, no están relacionadas con el Señor de los Anillos), si no que al parecer las construyeron dos familias adineradas compitiendo por ver cual de ellas sería la más alta.
No recuerdo ahora si fue que una se derrumbó o que la otra ganó, el caso es que así han quedado, y aunque parezca increíble por su estado (aunque en la foto no aparezcan, están sujetadas por decenas de cables de acero), creo que dejan visitarlas.





Aquí se puede apreciar más el aspecto típico medieval de Bologna, las calles apiñadas, los edificios de piedra, y en general, ese encanto que tienen las cosas viejas.



De Bologna viajamos en tren hasta Venecia, un viaje que jamás podré olvidar ya que me encontré con el sistema de transporte ferroviario italiano.
Primero decir que si bien no puedo decir que sea caro, tampoco es barato, y el servicio es... cuando menos pésimo.
Imaginaros tener que subiros a un tren de digamos 50 años, abarrotado de gente.. en fin vale más una imagen que 1000 palabras



Ok si, esto es la india, pero os aseguro que da la misma sensación



Creo recordar que pasé cerca de 2 horas tratando de mantener el equilibrio entre la marea humana que había ahí dentro con sus correspondientes olores (no hay algún reglamento de higiene al subir al tranporte público?) y griterío (en Italia la gente no habla, simplemente se gritan unos a otros, y para que eso lo diga un Español...)
En fin, no entraré en morbosos detalles porque se me está poniendo mal cuerpo sólo de recordarlo.

Simplemente decir que cuando llegué a Venecia... mereció la pena.




Ahora mismo no puedo postearla, pero os recomiendo que hagais una foto de la vista que se tiene desde la salida de la estación de tren. Es asombrosa.

Venecia es única, las cientos de callejuelas, de casitas, de ventanas... es una ciudad para olvidarse de las rutas turísticas y simplemente perderte y callejear hasta que encuentres la basílica de San Marcos (de obligada visita)



Calles como esta aparecen de la nada y te dejan con la boca abierta.



Venecia tiene una gran cantidad de puentes, y una gran cantidad de historias para cada puente.



Se le llama así porque era lo último que veían los condenados a muerte antes de entrar al patíbulo, de ahí que suspiraran.



Finalmente todo el mundo, de una manera u otra, acaba llegando a la plaza de San Marcos




Sin duda un lugar impresionante y lleno de gente casi a cualquier hora.
Dicen que lo mejor es sentarse en uno de esos pequeños cafés de la plaza, leer un buen libro y deleitarte con el momento.
Yo personalmente no lo hice ya que el precio de un cafe en la terracita era simplemente exorbitante, íbamos justos de tiempo (como buenos turistas) y era Enero y creedme si digo que hacía un FRIO!!!!!

Continuará....

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