Viajecito a Colón
11, 08 de 2006-02-08 de 2006
Estos días tengo algo de tiempo libre así que estoy aprovechando para contar algunas de las experiencias que he tenido desde que he llegado aquí.
Este fue un viajecito que hice a Colón, la que tengo entendido que es la segunda ciudad importante de Panamá.
Siendo fiel a la verdad no puedo decir que me gustara el lugar, en general el aspecto que presenta es bastante deprimente e insegura, de ahí que no pudiera tomar fotos ya que mis acompañantes me recomendaron que no sacara la cámara ya que el nivel de delincuencia en la zona es elevado.
Paradójicamente Colon alberga lo que se conoce como la Zona Libre de Colón, una especie de polígono industrial lleno de tiendas donde poder comprar artículos libres de impuestos y en general a un precio un 20%(aprox) más barato en la capital.
Me comentaron que “oficialmente” la entrada al público está restringida a los propietarios de pasaportes extranjeros, y a las empresas que se dedican a la importación y exportación.
Pero como Panamá “es como es” normalmente no suele resultar muy complicado entrar si se dispone de los contactos adecuados.
En mi caso podríamos decir que yo entré “legalmente” mientras que mis acompañantes se hicieron pasar (previa llamada de teléfono a un primo de un amigo de uno de ellos) por representantes de una compañía cuyo nombre no recuerdo ahora.
Una vez dentro de Zona Libre, hay algo más de seguridad y en general el turista (me sorprendió ver a tantos) se abandona a la frenética actividad comercial.
Creo que no exagero si digo que podéis encontrar prácticamente cualquier mercancía (legal, las ilegales realmente no me interesan pero tengo entendido que igualmente puedes encontrarlas) dentro del perímetro de Zona Libre y a unos precios muy buenos.
Creo que yo salí con un par de relojes nuevos, una iPaq y algunas otras cosillas que ya ni recuerdo y no creo que me gastara más de 250$
Cosas a resaltar del viaje.... la carretera.
Primero porque, aunque me llamaron exagerado en varias ocasiones, para mi eso era como una franja de asfalto lanzada sobre la jungla. La humedad casi comenzó a hacerse presente dentro del coche (y eso que llevábamos el aire acondicionado a todo meter) y a mi me daba miedo que cualquier bicho se nos cruzara (cosa que dicen que es bastante frecuente)
Segundo porque tenía unos baches de espanto! Según me explicaron ese tramo de carretera quedaba en manos de la alcaldía de Colón y que llevaba varios años con el proyecto de repararlo.... y todavía seguimos esperando.
Y tercero por la publicidad que ponen a lo largo de la carretera. Eso sí es publicidad agresiva!!! Sólo tuve tiempo de tomar una foto a uno de los últimos carteles que encontramos, pero seguro que os hacéis una idea de por qué hay tantos accidentes en este tramo de carretera.
Así que si conducís el tramo Panamá – Colón, tomároslo con calma y tratar de disfrutar de la sensación de estar rodeado por la jungla y no os entusiasméis demasiado mirando una de esas tremendas mujeres no sea que os sorprenda alguna curva.
Igualmente tratad de ir acompañados de alguien que conozca la región o en uno de esos grupos de turistas guiados, ya que realmente Colón es inseguro y puede resultar peligroso sobre todo si uno va con pintas de turista despistado.
Este fue un viajecito que hice a Colón, la que tengo entendido que es la segunda ciudad importante de Panamá.
Siendo fiel a la verdad no puedo decir que me gustara el lugar, en general el aspecto que presenta es bastante deprimente e insegura, de ahí que no pudiera tomar fotos ya que mis acompañantes me recomendaron que no sacara la cámara ya que el nivel de delincuencia en la zona es elevado.
Paradójicamente Colon alberga lo que se conoce como la Zona Libre de Colón, una especie de polígono industrial lleno de tiendas donde poder comprar artículos libres de impuestos y en general a un precio un 20%(aprox) más barato en la capital.
Me comentaron que “oficialmente” la entrada al público está restringida a los propietarios de pasaportes extranjeros, y a las empresas que se dedican a la importación y exportación.
Pero como Panamá “es como es” normalmente no suele resultar muy complicado entrar si se dispone de los contactos adecuados.
En mi caso podríamos decir que yo entré “legalmente” mientras que mis acompañantes se hicieron pasar (previa llamada de teléfono a un primo de un amigo de uno de ellos) por representantes de una compañía cuyo nombre no recuerdo ahora.
Una vez dentro de Zona Libre, hay algo más de seguridad y en general el turista (me sorprendió ver a tantos) se abandona a la frenética actividad comercial.
Creo que no exagero si digo que podéis encontrar prácticamente cualquier mercancía (legal, las ilegales realmente no me interesan pero tengo entendido que igualmente puedes encontrarlas) dentro del perímetro de Zona Libre y a unos precios muy buenos.
Creo que yo salí con un par de relojes nuevos, una iPaq y algunas otras cosillas que ya ni recuerdo y no creo que me gastara más de 250$
Cosas a resaltar del viaje.... la carretera.
Primero porque, aunque me llamaron exagerado en varias ocasiones, para mi eso era como una franja de asfalto lanzada sobre la jungla. La humedad casi comenzó a hacerse presente dentro del coche (y eso que llevábamos el aire acondicionado a todo meter) y a mi me daba miedo que cualquier bicho se nos cruzara (cosa que dicen que es bastante frecuente)

Segundo porque tenía unos baches de espanto! Según me explicaron ese tramo de carretera quedaba en manos de la alcaldía de Colón y que llevaba varios años con el proyecto de repararlo.... y todavía seguimos esperando.
Y tercero por la publicidad que ponen a lo largo de la carretera. Eso sí es publicidad agresiva!!! Sólo tuve tiempo de tomar una foto a uno de los últimos carteles que encontramos, pero seguro que os hacéis una idea de por qué hay tantos accidentes en este tramo de carretera.

Así que si conducís el tramo Panamá – Colón, tomároslo con calma y tratar de disfrutar de la sensación de estar rodeado por la jungla y no os entusiasméis demasiado mirando una de esas tremendas mujeres no sea que os sorprenda alguna curva.
Igualmente tratad de ir acompañados de alguien que conozca la región o en uno de esos grupos de turistas guiados, ya que realmente Colón es inseguro y puede resultar peligroso sobre todo si uno va con pintas de turista despistado.


